Muchos chatbots se limitan a responder preguntas frecuentes con respuestas predefinidas. Un agente de IA bien diseñado hace mucho más que eso.
Un chatbot orientado a ventas califica al prospecto, entiende su intención, comparte información relevante y sabe exactamente cuándo transferir la conversación a un vendedor humano.
El resultado no es solo reducir el tiempo de respuesta, sino aumentar la tasa de conversión de cada conversación, sin perder cercanía ni calidad de atención.
Diseñamos cada chatbot entrenado con el contexto real del negocio: catálogo, precios, políticas y tono de marca, para que cada respuesta se sienta genuina.